sábado, enero 27, 2007

Ya casi con los dos pies fuera de mi Chile

Asi como unos parten y otros se quedan, esta vez me toca partir. Ya tuve mi tiempo de ver las cosas del angulo inverso. Conocí bastante; escuche de alguien que no se debe estar triste por los que se fueron, o de que si llego a ser o no determinada cosa, basta con aprender lo que me enseñaron y seguir. Si todo acontecio asi, es porque de aquella manera debía suceder.
Una de las cosas más dificil que me ha tocado vivir en el viaje, es al dejar mis nuevas "familias", lugares donde me siento a gusto, dado, por la seguridad que me ofrecen. Esta seguridad, ahora definida por mi como, un estado en dondé estás protegido del mundo "hostil". En ciertos aspectos es malo, porque no te permite crecer, poniendo aprueba lo que has conocido y aprendido de ello. Y aqui se presentan las dos caras de la moneda... libertad, al entregarte formas de superar los obstaculos que puedan crearse en el camino, pero también te condena si no eres lo suficientemente fuerte, para romper el lazo afectivo que se crea.
Sin duda hay muchas cosas que deberé seguir aprendiendo, veremos que depara el camino...

1 comentario:

visita dijo...

Mi querido niño ..........siento que has crecido... con que fuerza enfrentaste las dificultades que se presentaron en tu caminar ......... pero sabes bien que para mi seguiras siendo siempre mi niño... al que veo todos los dias a traves de este espacio.....y aunque estes lejos .... seguire tus pasos .... para ver como sigues creciendo ... y vas adquiriendo aquello que se necesita en la vida para enfrentar el dia a dia .........

te amo

MAMA